Pederastia y papado: no olvidemos la impunidad

papa-030713Como señala Concha Caballero (El País, 22.11.14), algunos pasos recientes del papa Francisco suponen un giro importante con respecto a la política del Vaticano en la cuestión de los abusos sexuales realizados por clérigos. Si se sigue el mismo proceder con los miles de casos similares que hay en el mundo (y esto, por cierto, afecta también a muchas otras organizaciones, religiosas o no), será positivo.

Ahora bien, ¿es suficiente? ¿Hay coherencia? Porque no hay que olvidar que una de las razones por las que existe la plaga de la pederastia es el encubrimiento que los jerarcas han practicado durante décadas. Y son precisamente los dos predecesores de Francisco quienes en su momento más colaboraron en tapar los abusos. A uno de ellos, Juan Pablo II, encubridor de Maciel, lo “canonizó” Francisco recientemente (un acto de por sí anticristiano, como explicamos aquí); y el otro, Benedicto XVI, que en su día promovió silenciar estos hechos, vive su tranquilo retiro en el Vaticano, después de que en su día Obama, el otro emperador del mundo, le protegiera con inmunidad legal para que no tuviera que declarar en un tribunal (ver Los papas y la pederastia). LEx

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Pederastia en la Iglesia Católica: sin grandes cambios

Vatican's UN Ambassador Monsignor Silvano Tomasi (L) speaks with FormEs cierto, y positivo, que el papa Francisco ha expulsado a un sacerdote pederasta (RD, 13.2.14), y que ha creado una comisión para la tutela de los menores de la que forma parte una mujer que sufrió abusos siendo niña (Zenit, 22.3.14). Pero también parece cierto que un sacerdote chileno sancionado por pederastia sigue ofreciendo misas (RD, 22.2.14). Y, como ya señalamos en el artículo Los papas y la pederastia, la clave no son tanto las sanciones internas (véase el caso de O’Brien: RD, 5.4.14), sino el que los culpables, incluidos los encubridores, sean entregados a la justicia civil (hayan prescrito o no los delitos; eso lo deben determinar los jueces).

Y eso no se está haciendo, sino todo lo contario: como en Italia la ley exime a los obispos de informar a la policía sobre los casos de abusos a menores, la Conferencia Episcopal ha aprobado unas reglas de conducta que determinan que los obispos no están obligados a ello (RD, 29.3.14). Francisco ha pedido perdón y ha prometido tolerancia cero interna, pero no ha pronunciado ningún compromiso de entregar a los culpables (Zenit, 11.4.14).

Como bien plantea De Chirico, una vez más el problema está en la naturaleza político-religiosa de la “Santa” Sede (Protestante Digital, 22.2.14). LEx


Los peligros del prestigio de los curas

1393689681_905803_1393690396_noticia_normalEs cierto que en muchas instituciones, empezando por la propia ONU, ha habido pederastia. Pero la ICR no puede eludir su responsabilidad, y además en su caso hay una serie de agravantes que ya señalamos en nuestro artículo Los papas y la pederastia. A ellos hay que añadir uno, que precisamente explica el nuevo director de los Legionarios de Cristo, Eduardo Robles: «Como dijo Benedicto XVI en su carta a los irlandeses: “Tardamos en creer”. Sí había noticias, pero no fueron creídas. La razón es que un sacerdote es normalmente una persona de prestigio y para nosotros el padre Maciel tenía mucho prestigio, era un modelo. También tenía prestigio en el Vaticano y mucho prestigio social y eclesiástico. Entonces, cuando salen las acusaciones y él dice que no eran ciertas le creímos a él y no creímos a los acusadores» (El País, 1.3.14).

Y es que una teología incorrecta que concede a los sacerdotes un rango espiritual y de autoridad moral superior al resto de los fieles, es caldo de cultivo para muchos errores y aberraciones. LEx


Los papas y la pederastia

201402_AC_papas_02¿Cuáles son las raíces y las implicaciones de la plaga de pederastia en el seno de la Iglesia Católica Romana? A esas cuestiones y a otras respondemos en Los papas y la pederastia. LEx