¿Servirá de algo la cumbre vaticana contra la pederastia?

GogliEntre el 21 y el 25 de febrero de 2019 se ha celebrado en el Vaticano una cumbre para atajar el problema de los abusos sexuales contra niños por parte del clero. El resultado ha sido altamente insatisfactorio para quienes esperaban un giro decisivo en este asunto por parte de la jerarquía de la Iglesia Católica Romana (ICR), especialmente para las víctimas.

Este resultado no debería sorprendernos, por varias razones:

1. Es positivo que en esta institución exista una preocupación cada vez mayor por los abusos (aunque responda a los continuos escándalos mediáticos debidos a la movilización de las víctimas). Seguramente se tomarán medidas que puedan prevenir algunas situaciones. Pero la ICR no va a modificar tres factores importantes que favorecen los abusos: la confesión, el derecho canónico y el celibato.

2. La modificación de algunos reglamentos prevendrá abusos en el futuro, pero todo indica que no hay intención de mirar hacia el pasado para depurar responsabilidades, porque ello implicaría tomar medidas contra miles de jerarcas de todo el mundo. Estos han aplicado durante décadas los protocolos procedentes de la cúpula papal, que sistemáticamente establecían que los abusos debían ser tratados internamente (es decir, encubiertos).

3. Los abusos del pasado quedarán impunes porque estas instrucciones de encubrimiento fueron ordenadas por los propios papas (ver Los papas y la pederastia); de entre ellos dos, Juan XXIII y Juan Pablo II, han sido proclamados “santos” por Bergoglio; otro, Joseph Ratzinger, vive protegido en el Estado Vaticano; y el propio Bergoglio promovió el encubrimiento siendo arzobispo de Buenos Aires, y como papa durante años desatendió el clamor de las víctimas de pederastia. El papado no va a manchar su imagen investigando a estos jefes máximos. @SItunberriLEx

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La pena de muerte en el Catecismo de la Iglesia Católica Romana

Capture-d_écran-4112-740x493En el apunte de 2015 Los papas y la pena de muerte analizamos la petición de Bergoglio de solicitar la abolición mundial de la pena de muerte, y decíamos que «la prueba de que esta iglesia realmente está en contra de la pena de muerte en todos los casos, la tendremos cuando la supriman de su Catecismo, condenándola definitiva e irrevocablemente (también en su propio pasado) por cuestión de principios».

Ahora Bergoglio ha revisado el Catecismo, precisando que «la pena de muerte es inadmisible» y que la ICR «se compromete con determinación a su abolición en todo el mundo». Desde luego este posicionamiento es muy positivo, y hace que resulte más difícil concebir que el papado, que tan firmemente ha apoyado y practicado la pena de muerte a lo largo de la historia, vuelva a apoyarla en el futuro.

Aunque la nueva redacción del Catecismo afirma claramente que «la pena de muerte es inadmisible, porque atenta contra la inviolabilidad y la dignidad de la persona», se muestra comprensiva con que en el pasado fuera considerada «una respuesta apropiada a la gravedad de algunos delitos y un medio admisible», y justifica su eliminación por las circunstancias históricas del presente. Además, dada la ambigüedad del conjunto del nuevo artículo, el rechazo no parece irrevocable. Así, parece quedar abierta una interpretación según la cual la redacción actual «no es una afirmación intrínseca sobre la pena de muerte sino sobre su aplicación hoy. Y puesto que las circunstancias actuales logran de un modo eficaz restringir la capacidad de daño y propiciar la redención del culpable ante la misma sociedad, es inadmisible aplicar hoy la pena de muerte y hay que trabajar por su abolición» (Nelson Medina, InfoCatólica, 4.8.18). @SItunberri / LEx


Actualidad de las 95 tesis de Lutero

martinluther-95thesesEn el quinto centenario de la Reforma protestante me propongo ofrecer un análisis de algunos puntos fundamentales del documento que se considera el detonante de la Reforma: las 95 tesis que Lutero clavó en la puerta de la iglesia del castillo de Wittemberg el 31 de octubre de 1517; y me pregunto también qué validez tienen esas tesis quinientos años después:

Actualidad de las 95 tesis de Lutero

por Simón Itunberri


Desenseñar el papa

Lutero, desenseñar el papa


Misericordia papal con los pederastas, no con sus víctimas

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[Imagen: rpp.pe]

Nicole Winfield, de la agencia AP, informó el 25 de febrero de 2017 de que el papa Francisco «ha reducido discretamente las sanciones a un puñado de curas pederastas, aplicando su visión de una Iglesia misericordiosa a los autores de uno de los delitos más graves en el clero». El papado no ha desmentido la información; sí lo ha hecho la web argentina Valores Religiosos, pero solo aporta una imprecisa referencia a «calificadas fuentes del Vaticano». Winfield, en cambio, cita como fuentes a «dos abogados canónicos y un funcionario de la Iglesia», y recoge el testimonio de la víctima de abusos Marie Collins (quien días después dimitió de su cargo en la comisión vaticana que investiga la pederastia, como ya hiciera en 2016 otra víctima, Peter Saunders).

Esta gravísima acusación coincide con lo que numerosas víctimas vienen denunciando desde hace años, pero son silenciadas o relegadas a un segundo plano por los grandes medios, que insisten en ofrecer una imagen de un Bergoglio “revolucionario” y “evangélico”. @SItunberri / LEx


¿Alcaldesas perpetuas?

20160831-1a¿Es aceptable la designación de María como “alcaldesa perpetua” que se realiza en muchos municipios españoles?

¿Alcaldesas perpetuas?


¿Qué cosas son “pecado”?

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[Imagen: noticieros.televisa.com]

Cuando alguien públicamente emite juicios sobre un asunto ético (con todo derecho, por supuesto), inevitablemente se pone en el punto de mira y debe asumir que, al igual que él o ella juzga, otros valorarán sus palabras y su conducta. Jorge Bergoglio, jefe de la Iglesia Católica Romana y “líder global” según muchos, en diversas ocasiones ha señalado lo que él considera pecados graves: trabajar en negro, el aborto, difundir noticias falsas, el proselitismo

A quien tanto pontifica se le pueden dirigir las siguientes preguntas, que él nunca plantea:

¿No es pecado ser jefe religioso y a la vez monarca absoluto de una iglesia-Estado, y aprovechándose de esa naturaleza política mantener estados confesionales, concordatos y acuerdos con todo tipo de privilegios?

¿No es pecado que una confesión religiosa, apoyándose en una ley diseñada para beneficio de ella, se enriquezca registrando a su nombre infinidad de propiedades inmobiliarias?

¿No es pecado recibir títulos como “Santo Padre”, “Vicario de Cristo”, “Sumo Pontífice” y otros que la Biblia reserva exclusivamente a Dios?

¿No es pecado proteger y apoyar a numerosos jerarcas que han encubierto la pederastia?

¿No es pecado que una iglesia que se llama cristiana cuente con una institución de naturaleza bancaria como es el IOR?

¿No es pecado que los hombres se atribuyan la capacidad de perdonar pecados (que solo corresponde a Dios?

Etcétera, etcétera. @SItunberri / LEx