Apuntes de la DH (III): Covid-19 vs. gripe anual, “Pedro y el lobo” y alguna otra historia

pedro-loboDictadura Humanitaria, día 21
(Años del Mal Continuo, 4.4.20)

Saludos fraternales desde la reclusión.
Aquí seguimos, según se nos dice, cercados por la Muerte.

Los bonitos aplausos que compartimos cada tarde no pueden hacernos olvidar que vivimos en una sociedad antisocial e insociable, desnaturalizada, en la que es más fácil conocer a un famoso multimillonario que sale por la tele, que al simpático vecino de al lado que ahora empiezo a descubrir.

Tiempo habrá, quizá, de abordar la cuestión de la catarsis que en algún grado acompaña a este bendito ritual vespertino. Y esa otra de la inflación de “heroísmo” (y “resistencia”) que llevamos ya muchos días viviendo.

Pero hoy, cuando ya sabemos que seguiremos al menos otras tres semanas encerrados, los apuntes que os dejo son sobre todo recapituladores y/o de transición, aunque tal vez no por ello menos relevantes.

Feliz dictadura,
Pacífico-Cordura

 

Apunte 1. Coronavirus vs. gripe anual

Mucho se ha hablado sobre en qué medida la “pandemia” del Covid-19 es más grave que la gripe anual. Por su propagación, a primera vista parece que sí, aunque quizá el asunto se matice mucho si recordamos el alto porcentaje de vacunación antigripal (en España, en mayores de 65 años, sensiblemente mayor de la mitad en la campaña 2018-2019). La clave parece estar en que se trata de una epidemia novedosa, para cuyo virus no existía inmunidad. En la medida en que esta se consiga, bien de manera “natural” (desde ya, a partir de los propios contagios) o artificial (vacunas, a más largo plazo), el león dejará de ser tan fiero, como brillantemente lo explica el biólogo y periodista científico Javier Yanes. Con el fin de inmunizarnos, la fundada sospecha de que en realidad hay millones de contagiados, lejos de suscitar tanto pánico, puede ser una buena noticia (todo ello, por supuesto, sin subestimar la tragedia que vivimos a diario).

 

Apunte 2. Confesión personal de ligereza sobre la plaga emergente

Pese a lo dicho en el apunte previo, y en vista de la evolución de la epidemia, no parece acertado hablar de una “gripe de chichinabo”, como algunos osadamente lo hicimos cuando la plaga ya apuntaba maneras por estos lares. Mea culpa.

¿Osadamente? Bueno, quizá no tanto. Teníamos nuestras razones, no ajenas a la experiencia y al método inductivo. Relacionadas con los manejos de la OMS, las farmacéuticas y gobiernos poderosos al hilo de epidemias previas, como las gripes aviar y porcina (o gripe A) –como ya recordábamos aquí–, e incluso la del ébola; en todos esos casos, el alarmismo fue mucho mayor que la realidad luego constatada; y, al menos en alguno de ellos, el negocio de Big Pharma no fue precisamente exiguo.

De algún modo, es lo del viejo cuento de Pedro y el lobo. Varias veces nos dijeron: “¡Que viene el lobo!”, pero el lobo no vino. No es raro que los aldeanos mínimamente atentos y aleccionados desconfiásemos cuando el lobo al fin llegó.

Entonces, por cierto, Pedro y el lobo se parecían sospechosamente demasiado, o al menos el lobo parecía trabajar para Pedro, como si el pastor de ovejas lo hubiera amaestrado. En la actualidad, esto último tal vez parece más retorcido pensarlo (demasiado “conspiranoico”), aunque puede que no sea tan difícil vaticinar que Pedro (y no hablo de Sánchez, pese a sus posibles conexiones con Bilderberg) o su entorno se vayan a beneficiar de los estragos lobunos.

 

Apunte 3. La crisis económica derivada de la “pandemia”

El carácter exógeno (no económico, sino sanitario y político) de la crisis que se nos ha venido encima invita a pensar, en principio, que la economía se reactivará pronto cuando la situación se normalice. Al empezar esta historia no estábamos en una fase baja del ciclo económico; aunque la situación no fuese muy boyante, en España la estimación de crecimiento era de un 1’6%. Sobre estas bases, pese a los pésimos augurios de muchos expertos, no parecería probable una prolongada recesión o incluso una depresión, del tipo de la de 2008 y años sucesivos. Todo ello, claro, contando también con que la inmunidad grupal frente al virus no tarde mucho en conseguirse.

La cuestión, sin embargo, es algo más compleja, y más para un país tan dependiente del turismo y la hostelería como el nuestro. La normalización esperable no necesariamente llegará de la noche a la mañana una vez levantado el Estado de Alarma: no será fácil superar la crisis de confianza nacional e internacional. La transición puede no ser corta e incluir “mejorías” y “recaídas”. Incide en ello de manera decisiva la dimensión global del Covid-19, en lo sanitario y en lo económico. China ya muestra evidencias de recuperación económica, pero es que: 1. Es quien primero, según parece, salió de la crisis sanitaria. 2. Se trata de una superpotencia productora que, además, ahora hace su “agosto” gracias a las consecuencias mundiales del propio coronavirus.

Los estados tendrán que responder inyectando liquidez al sistema. Y eso, a la vez que tienen que afrontar las necesidades de la gente más vulnerable; la que ya lo era en grado sumo y la que lo es ahora a causa de esta crisis. Una crisis que ha precarizado aún más al conjunto de la sociedad, con un súbito y drástico aumento en el número de desempleados y el cierre de tantos negocios. Pues en realidad, la gran pregunta sobre los efectos económicos hay que hacerla en relación con las clases medias y populares, que son quienes siempre padecen más cualquier situación negativa. Y de nuevo, como en la anterior crisis, lo lógico es pensar que se perderán más derechos adquiridos, a pesar del carácter social de (parte de)l actual gobierno. El confinamiento servirá como prueba de que (casi) todos podemos trabajar en casa, con el aislamiento consiguiente de los empleados, algo que no favorece la afiliación sindical ni la lucha sociolaboral en general. Hoy mismo, por cierto, anunciando la nueva prórroga del Estado de Alarma,  Pedro Sánchez parecía alentar, congratulándose de la experiencia, la vía del teletrabajo.

 

Apunte 4. Dato colateral, económico y psico-sociológico: la burbuja futbolera

De los tiempos en que aún creíamos que la plaga vírica estaba aún más inflada de lo que lo está:

«El pánico (artificial y mediáticamente creado) en torno al coronavirus es una posible respuesta a la cuestión de cómo estallará la superinflada burbuja futbolera» (Pacífico, 2.3.20).

[Ver hilo completo aquí. Y de hace casi tres años, aquí.]

 

Apunte 5. ¿Hacia el Gobierno Mundial?

Mientras significativamente el Gran Tapado aplaza su convocatoria mundial al 15 de octubre, ya aumentan las voces “prestigiosas” que reclaman un plan de gobernanza global basándose en la actual emergencia sanitaria (y económica). Así, el viejo globalista Gordon Brown, ex premier británico, quien aboga por ello sin tapujos, aunque de momento con carácter temporal y fundamentalmente sanitario. Interesante es también la apelación de Juan Luis Cebrián, miembro del Club Bilderberg y del Club de Roma además de actual presidente de honor de El País. Concluye su artículo reclamando «un constitucionalismo planetario». Por su parte, el Instituto Elcano, think tank español ultrasistémico, declara que las medidas con causas y efectos transfronterizos que se adopten «se deben coordinar con un sistema global de gobernanza». Y, de nuevo, el propio Pedro Sánchez hoy mismo, ha enfatizado su defensa de una mayor «federalización e integración» europeas para enfrentar los efectos de futuras “pandemias”. @Pacífico / LEx


Apuntes de la Dictadura Humanitaria (II): Sobre Bill, Francisco y otras historias

CapturaDictadura Humanitaria, día 5
(Años del Mal Continuo, 19.3.20)

Saludos desde mi inesperado monacato forzoso.
Todo sea por la solidaridad (bueno, también para evitar posibles multas; ¿incluso para no contagiarme yo?).

«Todo pasa, todo llega», dijo el poeta.
Esto también pasará…

Mientras tanto, el tiempo transcurre lenta y silenciosamente.

Os dejo con la segunda entrega de apuntes: todos relevantes, o esa es la idea. Pero ojo en especial al principio y al final.

Feliz dictadura,
Pacífico-Cordura

 

Apunte 1. Según lo recoge el canal en Youtube del diario Clarín:

Bill Gates anticipó la llegada de un virus mortal

Eso fue en 2015.

Mucho más recientemente, en este mismo mes de marzo de 2020, según recoge un sitio médico:

Coronavirus: Bill Gates pide dar millones de dinero público a las ‘pharma’ 

Ambas noticias quizá se entienden mejor cuando leemos informes como este sobre el gran filántropo (?):

Bill Gates, Big Pharma, Bogus Philanthropy (Bill Gates, grandes farmacéuticas, falsa filantropía)

En sus páginas podemos leer detalles sobre las grandes inversiones de Gates en la industria farmacéutica, en especial a través de su fundación (Bill & Melinda Gates Foundation). Dicha entidad, según indica el autor del informe en sus conclusiones, «es esencialmente un sistema de evasión masiva de impuestos para capitalistas con enormes fortunas que han hecho milles de millones explotando a la gente del mundo. La fundación invierte, libre de impuestos, dinero de Gates y de las “donaciones” de otros en las mismas compañías en que Gates posee millones en acciones, garantizando así una rentabilidad tanto por las ventas como por los derechos de propiedad intelectual» (p. 11).

 

Apunte 2. ¿El amor en tiempos del coronavirus?

  • De La peste, de Albert Camus:

«Alguna vez le preguntó si no temía llevarle la peste a su mujer. Él creía que había que correr ese riesgo y que, después de todo, era un riesgo mínimo; en cambio, quedándose en la ciudad se exponía a ser separado de ella para siempre.
-¿Cómo es ella?– le preguntó la vieja sonriendo.
-Encantadora.
-¿Bonita?
–Yo creo que sí.»

  • De 1984, de George Orwell (escena que tiene lugar cuando al fin los dos enamorados logran verse a solas en medio de una sociedad que lo prohíbe):

«–Nosotros somos los muertos– dijo Winston.
–Nosotros somos los muertos– repitió Julia.
–Vosotros sois los muertos– dijo una voz de hierro tras ellos.»

 

Apunte 3. ¿Podemos medir el alcance histórico de la exitosa pandemia coronavírica?

Con exactitud, ciertamente no. Pero que nadie se engañe: la situación creada a raíz de ella entraña un acelerón histórico comparable al que trajo el 11-S, pero seguramente de mayor alcance todavía (para un recordatorio de más acelerones, ver aquí).

De momento, la hipnosis colectiva generada por el virus, así como por la reacción político-mediática al mismo, ya es comparable a la del acelerón que produjo la caída de las Torres Gemelas. ¿Cuántas voces críticas de fondo hemos escuchado en estas semanas de crisis?

Pacífico: Insisto, ¿dónde están los disidentes? No digo que tengan (tengamos) razón, ¡pero es imperativo que los haya! De lo contrario, SU victoria será, humanamente hablando, total y absoluta… (¡Menos mal que existe Dios!).

Apunte 4. Del Maestro de Nazaret:

«Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción, pero no temáis, yo he vencido al mundo. […] Mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón ni tenga miedo» (Juan 16: 33; 14: 27).

Apunte 5. El Gran Tapado, que no en vano es tal, dosifica muy cuidadosamente sus apariciones públicas.

La persona que actualmente lo encarna concedió ayer una muy breve entrevista al diario La Repubblica. Así la recoge y titula El PaísEl Papa critica al que evade impuestos: “Es también su culpa la falta de respiradores”

[Aunque es una crítica que cualquiera firmaría, a la vez parece un nuevo guiño al sector que más viene cultivando Bergoglio, el de la izquierda sociológica. (De hecho, en la misma entrevista consuela a los que no tienen fe, personas a las que suele asociarse más con dicho sector que con otros).]

En los momentos críticos, las comparecencias tienden a producirse de menor a mayor rango conforme se agrava la crisis o se hace más patente la preocupación general acerca de ella. Así ha ocurrido en España: primero, los responsables de Sanidad; luego, el presidente del gobierno; y al fin –ayer mismo–, el rey. Es un proceso por elevación (jerárquica). No lo he seguido, pero seguramente algo similar haya sucedido en otros países. Normalmente el clamor es que acabe hablando quien tiene mayor autoridad, siquiera simbólica y moral (en nuestro caso, papel atribuido al rey, y quizá mayoritariamente aceptado).

Pero la actual crisis es global, es decir, mundial. Sobre esta base, aún no hemos llegado a la cúspide, pese a la “tímida” aparición de Francisco que hemos conocido ayer y hoy. Cuando llegue ese momento, la comparecencia de quien detenta la mayor autoridad moral del mundo tendrá que contar con un altavoz mucho más potente, así como con una importante cobertura audiovisual.

Y aquí es donde adquiere especial relieve la convocatoria del “Pacto educativo global”, prevista para el próximo 14 de mayo en el Vaticano, y que ya lleva muchos meses preparándose (para lo cual se ha invocado, en especial, el problema del cambio climático). Teniendo en cuenta para cuándo prevén los expertos el pico de la actual pandemia global, la fecha escogida puede verse especialmente beneficiada. Y si finalmente llega a consumarse ese 14 de mayo la crucial comparecencia (con el consiguiente destape del Gran Tapado), su impacto puede ser realmente colosal. @Pacífico / LEx


¿Servirá de algo la cumbre vaticana contra la pederastia?

GogliEntre el 21 y el 25 de febrero de 2019 se ha celebrado en el Vaticano una cumbre para atajar el problema de los abusos sexuales contra niños por parte del clero. El resultado ha sido altamente insatisfactorio para quienes esperaban un giro decisivo en este asunto por parte de la jerarquía de la Iglesia Católica Romana (ICR), especialmente para las víctimas.

Este resultado no debería sorprendernos, por varias razones:

1. Es positivo que en esta institución exista una preocupación cada vez mayor por los abusos (aunque responda a los continuos escándalos mediáticos debidos a la movilización de las víctimas). Seguramente se tomarán medidas que puedan prevenir algunas situaciones. Pero la ICR no va a modificar tres factores importantes que favorecen los abusos: la confesión, el derecho canónico y el celibato.

2. La modificación de algunos reglamentos prevendrá abusos en el futuro, pero todo indica que no hay intención de mirar hacia el pasado para depurar responsabilidades, porque ello implicaría tomar medidas contra miles de jerarcas de todo el mundo. Estos han aplicado durante décadas los protocolos procedentes de la cúpula papal, que sistemáticamente establecían que los abusos debían ser tratados internamente (es decir, encubiertos).

3. Los abusos del pasado quedarán impunes porque estas instrucciones de encubrimiento fueron ordenadas por los propios papas (ver Los papas y la pederastia); de entre ellos dos, Juan XXIII y Juan Pablo II, han sido proclamados “santos” por Bergoglio; otro, Joseph Ratzinger, vive protegido en el Estado Vaticano; y el propio Bergoglio promovió el encubrimiento siendo arzobispo de Buenos Aires, y como papa durante años desatendió el clamor de las víctimas de pederastia. El papado no va a manchar su imagen investigando a estos jefes máximos. @SItunberriLEx


La pena de muerte en el Catecismo de la Iglesia Católica Romana

Capture-d_écran-4112-740x493En el apunte de 2015 Los papas y la pena de muerte analizamos la petición de Bergoglio de solicitar la abolición mundial de la pena de muerte, y decíamos que «la prueba de que esta iglesia realmente está en contra de la pena de muerte en todos los casos, la tendremos cuando la supriman de su Catecismo, condenándola definitiva e irrevocablemente (también en su propio pasado) por cuestión de principios».

Ahora Bergoglio ha revisado el Catecismo, precisando que «la pena de muerte es inadmisible» y que la ICR «se compromete con determinación a su abolición en todo el mundo». Desde luego este posicionamiento es muy positivo, y hace que resulte más difícil concebir que el papado, que tan firmemente ha apoyado y practicado la pena de muerte a lo largo de la historia, vuelva a apoyarla en el futuro.

Aunque la nueva redacción del Catecismo afirma claramente que «la pena de muerte es inadmisible, porque atenta contra la inviolabilidad y la dignidad de la persona», se muestra comprensiva con que en el pasado fuera considerada «una respuesta apropiada a la gravedad de algunos delitos y un medio admisible», y justifica su eliminación por las circunstancias históricas del presente. Además, dada la ambigüedad del conjunto del nuevo artículo, el rechazo no parece irrevocable. Así, parece quedar abierta una interpretación según la cual la redacción actual «no es una afirmación intrínseca sobre la pena de muerte sino sobre su aplicación hoy. Y puesto que las circunstancias actuales logran de un modo eficaz restringir la capacidad de daño y propiciar la redención del culpable ante la misma sociedad, es inadmisible aplicar hoy la pena de muerte y hay que trabajar por su abolición» (Nelson Medina, InfoCatólica, 4.8.18). @SItunberri / LEx


Actualidad de las 95 tesis de Lutero

martinluther-95thesesEn el quinto centenario de la Reforma protestante me propongo ofrecer un análisis de algunos puntos fundamentales del documento que se considera el detonante de la Reforma: las 95 tesis que Lutero clavó en la puerta de la iglesia del castillo de Wittemberg el 31 de octubre de 1517; y me pregunto también qué validez tienen esas tesis quinientos años después:

Actualidad de las 95 tesis de Lutero

por Simón Itunberri


Desenseñar el papa

Lutero, desenseñar el papa


Misericordia papal con los pederastas, no con sus víctimas

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[Imagen: rpp.pe]

Nicole Winfield, de la agencia AP, informó el 25 de febrero de 2017 de que el papa Francisco «ha reducido discretamente las sanciones a un puñado de curas pederastas, aplicando su visión de una Iglesia misericordiosa a los autores de uno de los delitos más graves en el clero». El papado no ha desmentido la información; sí lo ha hecho la web argentina Valores Religiosos, pero solo aporta una imprecisa referencia a «calificadas fuentes del Vaticano». Winfield, en cambio, cita como fuentes a «dos abogados canónicos y un funcionario de la Iglesia», y recoge el testimonio de la víctima de abusos Marie Collins (quien días después dimitió de su cargo en la comisión vaticana que investiga la pederastia, como ya hiciera en 2016 otra víctima, Peter Saunders).

Esta gravísima acusación coincide con lo que numerosas víctimas vienen denunciando desde hace años, pero son silenciadas o relegadas a un segundo plano por los grandes medios, que insisten en ofrecer una imagen de un Bergoglio “revolucionario” y “evangélico”. @SItunberri / LEx