‘Vida oculta’ de Malick: una conciencia libre

AHiddenLifeTrailer-FoxSearchlight-MOjalá esta la película ayude a comprender qué implica defender la libertad de conciencia hasta sus últimas consecuencias, y la necesidad de aceptarla y respetarla.

Reseña de Vida oculta


Apuntes de la DH (VI): ¿Qué nos queda?

GlobalizacionMadrid, Dictadura Humanitaria, día 286
(Años del Mal Continuo, 25.12.20)

“Doctores tiene la Iglesia”, reza la vieja máxima de la institución pseudoapostólica. El pueblo es lego por definición y tiene que someterse a los que saben. Aunque sea en asuntos tan vitales como la salvación eterna. (Qué lejos queda esto del “Dios no hace acepción de personas”, tan reiterado en la Biblia. Y de la absoluta inclusividad de comprensión que hallamos en Juan 3: 16).

Se trata de una máxima dogmática, humana demasiado humana, que rebasa con mucho el ámbito eclesiástico. La veíamos reflejada en el consejo-prohibición “No te metas en política”. Gracias al movimiento del 15M parecíamos haber comprendido que la política es un asunto lo bastante importante, vital, como para dejárselo a los políticos. Hasta que llegaron “los nuestros” al Poder… (La izquierda sociológica, humana demasiado humana, parece ignorar que lo que cuenta son los valores de izquierdas y no los políticos que dicen sostenerlos aunque sus hechos no lo demuestren. ¿Dónde quedó el “No nos representan”?).

La “pandemia” ha llevado esta tendencia al paroxismo. De la mano de su fe cientifista, y con la coartada de “¡Viene la extrema derecha!”, la izquierda sociológica ha sacrificado sus valores en el altar del Poder (subyacente al “gobierno más progresista de la historia”). “Doctores tiene la Ciencia” para ocuparse de nuestra salud. “No te metas en tu vida, parece decirnos ese inmenso coro de conciudadanos defensores del gobierno y de la Iglesia Cientifista. Las autoridades sanitarias, amparadas por los fact-checkers (¿a menudo fake-makers?), deciden lo que nos conviene respaldadas por sus comités de expertos reales o fantasmales. Su legión de seguidores le dicen a todo amén y muchos de ellos están dispuestos a ejercer en la calle, como policías vocacionales, la misma función que en los medios ejerce la Policía del Pensamiento. Así se entiende mejor que el ministro de Sanidad, un caballero educado, mesurado y digno, acabe revelando su lado más siniestro como criado del Poder. Se actuará, dice, “con toda la contundencia posible y sin descartar nada” contra la asociación Médicos por la Verdad y demás herejes del dogma oficial. Prohibido pensar por uno mismo y expresar las conclusiones de sus pensamientos (ver también). Y aquí parece que nadie se pregunta, la izquierda sociológica menos que nadie, quién se ha creído que es ese simple mortal “implacable”, miembro de un gobierno supuestamente democrático, para perseguir a otras personas por tener criterios, incluso científicos, distintos que los que él viene imponiéndonos.

¿Cuántos nos preguntamos si no estaremos matando virus a cañonazos? La gestión de la “pandemia” suma a su larga letanía de efectos adversos (soledad de los agonizantes pacientes de covid, abandono de los demás enfermos, ruina económica para millones de personas, consecuencias para la salud del confinamiento y del uso de las mascarillas, afecciones emocionales, aumento de suicidios…) la restricción de unos derechos y libertades que, como nos dicen de la “Nueva Normalidad”, ha venido para quedarse. El colmo son los daños que seguramente llegarán por unas vacunas producidas en tiempo récord para su pronta comercialización y administración. Que sus fabricantes y financiadores privados sean ultracapitalistas megamillonarios parece dejar indiferente a la izquierda sociológica. No así, pásmate, a la Derechosa, que es hoy por hoy donde se ha refugiado, no solo la defensa de nuestras libertades, también la denuncia del capitalismo más destructivo.

Movidos por el miedo al virus y a la extrema derecha, los “progresistas” han abandonado los valores de izquierdas y, con ellos, la política, la libertad y, paradójicamente, la propia salud, cañoneada por las desproporcionadas medidas antivirales impuestas por los siervos de la Élite Global. La izquierda sociológica ha renunciado a la vida. Ha dejado el progreso en manos de la Derechosa, pero el problema es que esta lo asume sin abandonar, en el fondo, su propio programa reaccionario y totalitario.

¿Qué nos queda? En realidad, lo único que ya teníamos a nuestro alcance, aunque nos deslumbraran otras luces ya probadas vanas e ilusorias. Hoy, dicen, es el día de Navidad. Como cada año en esta fecha. Porque la institución pseudoapostólica (entregada, por cierto, a la agenda globalista, ultracapitalista y pandémica) consiguió convertir en algo cíclico las Buenas Nuevas que apuntan, no a un “Adviento” anual del Hijo de Dios, sino a su segunda venida, en la que consumará la Esperanza asegurada por su sacrificio infinito. La Dictadura Humanitaria surgida de la actual crisis sanitaria solo es posible en el marco de globalización que predijera el libro de Apocalipsis (ver capítulos 13-14, p. ej.). Un marco siniestro pero que, a la vez, nos remite a la Esperanza: hay una Mano que, sin dejar de respetar la libertad humana, dirige la historia hacia su culminación en otra cosa radicalmente distinta (ver Apoc. 21: 1-14). “¡Vengo pronto!”, nos dice Jesús, el Dios Amor (22: 12).

En sucesivas entregas de esta modesta serie irregular, habrá que seguir profundizando en muchos de los asuntos más feos aquí tratados. Pero era imprescindible acabar esta vez con un mensaje de esperanza: ¡Maranata!

¿Servirá de algo la cumbre vaticana contra la pederastia?

GogliEntre el 21 y el 25 de febrero de 2019 se ha celebrado en el Vaticano una cumbre para atajar el problema de los abusos sexuales contra niños por parte del clero. El resultado ha sido altamente insatisfactorio para quienes esperaban un giro decisivo en este asunto por parte de la jerarquía de la Iglesia Católica Romana (ICR), especialmente para las víctimas.

Este resultado no debería sorprendernos, por varias razones:

1. Es positivo que en esta institución exista una preocupación cada vez mayor por los abusos (aunque responda a los continuos escándalos mediáticos debidos a la movilización de las víctimas). Seguramente se tomarán medidas que puedan prevenir algunas situaciones. Pero la ICR no va a modificar tres factores importantes que favorecen los abusos: la confesión, el derecho canónico y el celibato.

2. La modificación de algunos reglamentos prevendrá abusos en el futuro, pero todo indica que no hay intención de mirar hacia el pasado para depurar responsabilidades, porque ello implicaría tomar medidas contra miles de jerarcas de todo el mundo. Estos han aplicado durante décadas los protocolos procedentes de la cúpula papal, que sistemáticamente establecían que los abusos debían ser tratados internamente (es decir, encubiertos).

3. Los abusos del pasado quedarán impunes porque estas instrucciones de encubrimiento fueron ordenadas por los propios papas (ver Los papas y la pederastia); de entre ellos dos, Juan XXIII y Juan Pablo II, han sido proclamados “santos” por Bergoglio; otro, Joseph Ratzinger, vive protegido en el Estado Vaticano; y el propio Bergoglio promovió el encubrimiento siendo arzobispo de Buenos Aires, y como papa durante años desatendió el clamor de las víctimas de pederastia. El papado no va a manchar su imagen investigando a estos jefes máximos. @SItunberriLEx


La pena de muerte en el Catecismo de la Iglesia Católica Romana

Capture-d_écran-4112-740x493En el apunte de 2015 Los papas y la pena de muerte analizamos la petición de Bergoglio de solicitar la abolición mundial de la pena de muerte, y decíamos que «la prueba de que esta iglesia realmente está en contra de la pena de muerte en todos los casos, la tendremos cuando la supriman de su Catecismo, condenándola definitiva e irrevocablemente (también en su propio pasado) por cuestión de principios».

Ahora Bergoglio ha revisado el Catecismo, precisando que «la pena de muerte es inadmisible» y que la ICR «se compromete con determinación a su abolición en todo el mundo». Desde luego este posicionamiento es muy positivo, y hace que resulte más difícil concebir que el papado, que tan firmemente ha apoyado y practicado la pena de muerte a lo largo de la historia, vuelva a apoyarla en el futuro.

Aunque la nueva redacción del Catecismo afirma claramente que «la pena de muerte es inadmisible, porque atenta contra la inviolabilidad y la dignidad de la persona», se muestra comprensiva con que en el pasado fuera considerada «una respuesta apropiada a la gravedad de algunos delitos y un medio admisible», y justifica su eliminación por las circunstancias históricas del presente. Además, dada la ambigüedad del conjunto del nuevo artículo, el rechazo no parece irrevocable. Así, parece quedar abierta una interpretación según la cual la redacción actual «no es una afirmación intrínseca sobre la pena de muerte sino sobre su aplicación hoy. Y puesto que las circunstancias actuales logran de un modo eficaz restringir la capacidad de daño y propiciar la redención del culpable ante la misma sociedad, es inadmisible aplicar hoy la pena de muerte y hay que trabajar por su abolición» (Nelson Medina, InfoCatólica, 4.8.18). @SItunberri / LEx


Actualidad de las 95 tesis de Lutero

martinluther-95thesesEn el quinto centenario de la Reforma protestante me propongo ofrecer un análisis de algunos puntos fundamentales del documento que se considera el detonante de la Reforma: las 95 tesis que Lutero clavó en la puerta de la iglesia del castillo de Wittemberg el 31 de octubre de 1517; y me pregunto también qué validez tienen esas tesis quinientos años después:

Actualidad de las 95 tesis de Lutero

por Simón Itunberri


El problema del infierno

Atribuido a Manuel Chili, alias Capiscara (Quito), Las Postrimerías del Hombre.JPG

Atribuido a Manuel Chili, Las postrimerías del hombre: un alma en el infierno (c. 1775)

El teólogo católico José María Castillo ha publicado dos artículos negando la existencia del infierno. Afirma, entre otras cosas: «El infierno, por definición, es un castigo. Y un castigo eterno. Ahora bien, un castigo –sea el que sea– se puede programar y realizar como medio o como fin. Como “medio”, lo hacemos constantemente: se castiga para educar, para corregir, para evitar que un delincuente siga delinquiendo, etc. Pero, si el castigo es “eterno”, en ese caso (único), no puede ser medio para nada. O sea, no tiene (ni puede tener) otra finalidad que hacer sufrir». De ahí que «o creemos en Dios o creemos en el infierno». Es un argumento poderosísimo.

Lo triste es que el teólogo ni siquiera menciona la Biblia ni algunas de las claves que la misma da sobre la justicia de Dios, de ahí que su exposición, que tan certera es al negar el infierno, resulte un tanto pobre. Ciertamente los artículos son muy breves, pero en uno sí que ha tenido espacio para buscar un argumento de autoridad en “el Magisterio” papal que, según él, no ha definido dogmáticamente esta doctrina (pero no dice que el Catecismo, que recoge la enseñanza obligatoria para los fieles de su iglesia, expone clarísimamente la creencia en el infierno en los números 1033-1037);

Este vídeo de poco más de dos minutos analiza el infierno a la luz de la Biblia. @SItunberri / LEx


Nuevas acusaciones contra Bergoglio por la pederastia

Franciso escuchandoGran parte de los fieles católicos de la diócesis de Osorno (Chile) llevan años movilizándose contra el nombramiento por parte del papa Francisco del obispo Juan Barros, sobre el que recaen gravísimas acusaciones de proteger al cura pederasta Karadima. Bergoglio no solo ha defendido siempre a Barros, sino que llegó a insultar a los católicos movilizados en Osorno, acusándolos de dejarse manipular, como explicamos en el artículo Francisco, protector de los encubridores de pederastia.

Ante la próxima visita papal a Chile, víctimas de la pederastia en el país están expresando su malestar. Pedro Salinas (ex miembro del Sodalicio fundado por Figari, otro abusador) declara: «Presumo que así como en México evitó acercarse a las víctimas de (Marcial) Maciel, en Chile y Perú ocurrirá exactamente lo mismo. Aunque la caridad exija un encuentro con esas personas traicionadas por la Iglesia Católica». Según él, «Francisco no es parte de la solución, sino del problema». Cree que el protocolo de Francisco de “tolerancia cero” «es una farsa, una mentira del tamaño de la catedral de Guadalupe».

Según Juan Carlos Cruz, uno de los denunciantes de Karadima, este actualmente «vive como príncipe, y los obispos que vieron cómo abusaba de mí y cómo abusaba a otros y que hoy día lo niegan después de treinta y tantos años de verlo, también. Me parece el colmo y él [el Papa Francisco] los defiende y los protege. Entonces, su discurso no me lo creo». Y añade: «La Iglesia se demora tanto en reconocer estas cosas y espera que la gente se muera, se aburra o se suicide y esos casos los he visto por montones. Eso no puede ser y que el Papa ignore eso me parece una vergüenza espantosa».

Estas gravísimas acusaciones se suman a las muchas emitidas en los últimos años por diversas víctimas de pederastia clerical y por sacerdotes, así como a muchas otras evidencias que implican a Bergoglio incluso en delitos (ver nuestra compilación). Pero los grandes poderes y los grandes medios están alineados con “el papa de los pobres”. @SItunberri / LEx


No abusarás: el mandamiento negado en la iglesia de Francisco

Hace tiempo que se vienen publicando informaciones sobre la protección de encubridores de pederastas por parte del papa Francisco. A ellas se añade ahora este documental sobre el asunto:

En 35 minutos se ofrecen los testimonios de varias víctimas de abusos por parte de eclesiásticos católicos, víctimas que explican cómo Francisco viene ignorando por completo los escritos que le han presentado en los últimos años solicitándole que acabe con la impunidad de los abusadores. En el documental también hablan curas acusados de abusos, así como un ex sacerdote católico.

Se explica además cómo funciona la trama de ocultamiento e impunidad diseñada desde el Vaticano por parte de los papas Pablo VI, Juan Pablo II, Benedicto XVI y Francisco. @SItunberri / LEx


Misericordia papal con los pederastas, no con sus víctimas

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[Imagen: rpp.pe]

Nicole Winfield, de la agencia AP, informó el 25 de febrero de 2017 de que el papa Francisco «ha reducido discretamente las sanciones a un puñado de curas pederastas, aplicando su visión de una Iglesia misericordiosa a los autores de uno de los delitos más graves en el clero». El papado no ha desmentido la información; sí lo ha hecho la web argentina Valores Religiosos, pero solo aporta una imprecisa referencia a «calificadas fuentes del Vaticano». Winfield, en cambio, cita como fuentes a «dos abogados canónicos y un funcionario de la Iglesia», y recoge el testimonio de la víctima de abusos Marie Collins (quien días después dimitió de su cargo en la comisión vaticana que investiga la pederastia, como ya hiciera en 2016 otra víctima, Peter Saunders).

Esta gravísima acusación coincide con lo que numerosas víctimas vienen denunciando desde hace años, pero son silenciadas o relegadas a un segundo plano por los grandes medios, que insisten en ofrecer una imagen de un Bergoglio “revolucionario” y “evangélico”. @SItunberri / LEx


Nuevos datos sobre Bergoglio y el encubrimiento de pederastas

arton64083-9e5a7A raíz de un escándalo desatado recientemente con la detención en Argentina de dos curas acusados de abuso sexual y corrupción de menores, Daniel Satur en su artículo Los horrores de Provolo y el mentiroso monseñor Aguer explica que es muy difícil pensar que Bergoglio no haya tenido conocimiento de unos hechos que ocurrieron siendo él arzobispo de Buenos Aires. Y en el artículo Francisco sabía que en el Provolo se refugian violadores y nunca hizo nada informa de, entre otros aspectos, una investigación que en 2009 certificó numerosos abusos en Argentina.

Además, siendo ya Bergoglio papa sin duda conoció un vídeo producido en 2014 por la filial italiana de la Red de Sobrevivientes de Abuso Eclesiástico, en el que se le menciona, y en el que «diecisiete personas de entre 18 y 64 años le piden a Bergoglio que haga algo. Al menos, que responda a sus cartas. Son víctimas de violaciones y abusos cometidos durante décadas por sacerdotes y obispos de varias ciudades italianas» (ver también Pruebas de una “santa” asociación ilícita para defender a los curas pedófilos).

En nuestros artículos Los papas y la pederastiaPederastia, una realidad aún vigente, Francisco, protector de los encubridores de pederastia y Declaraciones-bomba que nunca serán portada expusimos numerosos datos que señalan a Bergoglio como responsable de la protección a encubridores de pederastia, y del bloqueo de investigaciones de casos de abusos en el pasado.

Pero muchos confiarán más en el prestigio mediático del “papa progresista” que en unos hechos que indican que nada sustancial ha cambiado en cuanto a la impunidad que durante décadas han disfrutado los abusadores, protegidos por el “derecho” canónico y la jerarquía. @SItunberri / LEx