Obama, el presidente de la guerra

201605-AC-legadoObama_ATras casi ocho años en la Casa Blanca, Obama conserva ante muchos la imagen de un presidente progresista que ha hecho lo que ha podido para minimizar las guerras sembradas por George W. Bush. Tal es la fuerza del smart power.

En este breve artículo, Gene Healy, vicepresidente del “neoliberal” y nada contestatario Cato Institute, documenta cómo Obama no sólo ha desplegado numerosas guerras y ataques con drones, sino que, a base de expandir las atribuciones presidenciales, también ha otorgado más poderes a los presidentes futuros, en especial para desarrollar guerras sin fin y sin control. Su legado militarista e imperial es apabullante:

El legado del presidente Obama es la guerra sin fin


Por qué es tan importante priorizar la cuestión de la guerra

a-guerra-jpgEn la época que ha incorporado, sutilmente, la dinámica de guerra a su vida cotidiana, cada vez pasan más inadvertidos los días por la paz. Algo paradójico (por el belicismo rampante) pero lógico a la vez (por la sutileza…). Pero algo ante lo que no debiéramos quedarnos pasivos.

En esta breve reflexión se explica por qué es fundamental prestar atención prioritaria a la cuestión de oponerse a la guerra.


Contra las “intervenciones humanitarias”

5654d11ef3538.r_1448440584249.0-41-400-247El profesor Jean Bricmont lleva años analizando y denunciando la falsedad del propio concepto de “intervención humanitaria” (ver Verdades y mentiras sobre Siria (XI): La “intervención humanitaria”). Ofrecemos algunos extractos de una entrevista que conviene leer completa (Público, 24.11.15):

«El problema con los intelectuales es que les encanta pretender que son críticos del poder cuando en realidad lo legitiman. Por ejemplo, lamentarán que nuestros gobiernos occidentales no hacen lo suficiente para promover nuestros valores (a través de intervenciones y subversiones), lo que, por descontado, refuerza el concepto de que “los nuestros” o “nuestros gobiernos” hacen eso de buena voluntad, algo de lo que conviene dudar, como trato de explicar en mi libro.

»Estos intelectuales en ocasiones son criticados, ¿pero por quién? En general por figuras marginales, creo. Siguen dominando en los medios de comunicación y en la esfera intelectual. […]

»El discurso público ha ido de mal a peor, al menos en Francia. Este hecho está relacionado con la censura constante, ya sea a través de demandas legales o campañas de demonización, o del discurso políticamente incorrecto, en el que se incluye a quienquiera que cuestione el discurso dominante sobre los crímenes de nuestros enemigos y las justificaciones para las guerras. […]

»Por supuesto, los movimientos de los rusos [en Siria] pueden demostrarse como equivocados y pueden debatirse desde un punto de vista pacifista, pero la cuestión fundamental es la siguiente: ¿Quién empezó a desmantelar el orden internacional basado en la Carta de la ONU y la premisa de igual soberanía de todas las naciones? La respuesta, obviamente, es los Estados Unidos y sus aliados (en los viejos tiempos, uno estaba acostumbrado a decir lacayos). Rusia sólo está respondiendo a ese desorden y lo hace a través de vías legales.»


No a la guerra y a la propaganda que la sustenta

a-chivoPodemos y debemos decir “No a la guerra”, pero eso no basta. Las cosas han evolucionado de tal modo que se les han puesto muy de cara a los belicistas. “¿Qué queréis, que nos dejemos matar?”, profieren muchos de ellos.

Para hacer frente a acusaciones como esta, resulta imprescindible contar con suficiente bagaje crítico frente a la propaganda oficial. En este breve artículo se formulan varias preguntas que podrían cuestionar radicalmente el discurso oficial.


Siria: Rusia, ¿cayendo en la trampa?

a-putin-y-obama1Cada vez son mayores los indicios sospechosos de que Rusia ha vuelto a meterse en un avispero, como en su día la URSS en Afganistán. Así lo prueban, entre otros detalles, los dos graves ataques (contra un avión de pasajeros y un caza de guerra) que ha sufrido en menos de un mes.

El artículo Siria: Rusia, ¿cayendo en la trampa? resume y aborda sintéticamente la evolución de la pugna sobre Siria en los últimos dos o tres meses, sugiriendo claves sobre lo que realmente está pasando (y que en absoluto se limita a lo que pregona el relato oficial). LEx


No es una guerra, y no necesitamos un Bush francés

Hollande-progresiva-reduccion-efectivo-Mali_EDIIMA20140108_0574_5El artículo No, no es una guerra (y no necesitamos un George Bush francés), de Iñigo Sáenz de Ugarte (El Diario, 17.11.15), aun siendo excesivamente benevolente con Obama, contiene ideas muy acertadas:

«Declarar la guerra al grupo yihadista supone concederle un triunfo propagandístico de consecuencias difíciles de prever. Es el mismo estatus de combatiente en la guerra contra Occidente que Al Qaeda siempre anheló. ISIS no es un ejército. Las personas que disparan con fusiles de asalto contra civiles en un restaurante o una sala de conciertos no son combatientes ni protagonistas de ninguna guerra. Son asesinos que deben ser perseguidos y detenidos. […]

»Las guerras no admiten disidentes. Si la nación está en peligro, aquellos que cuestionen la política del Gobierno y su visión de los conflictos de Oriente Medio acabarán siendo tachados de traidores o cómplices del enemigo. Hollande no ha dicho cómo ejecutará su objetivo de aniquilar a ISIS en Siria, pero sí ha desgranado varias propuestas para limitar los derechos civiles, empezando por una reforma constitucional. […]

»Se toman decisiones militares que no tienen una lógica militar, sino política. Un ejemplo de ello es el ataque aéreo francés de la noche del domingo contra la ciudad siria de Raqqa, ocupada por ISIS desde hace casi dos años. […]

»Si Hollande es sincero en su intención de acabar con la funesta ideología que está detrás de ISIS, debería señalar al país que ha alentado y financiado la versión más violenta del salafismo en las últimas décadas. Ese país es Arabia Saudí […] un país que inocula al resto de sociedades musulmanes su visión retrógrada del islam […]. Los yihadistas […] decapitan a sus presos porque en Arabia Saudí cortar el cuello al reo con una espada es la forma legítima de aplicar la pena de muerte. […] Hollande […] viajó recientemente a Arabia Saudí para vender cazas militares […]. Si ISIS es el mal absoluto, parece que eso no impide hacer negocios con los arquitectos de ese mal […]. EEUU acaba de vender munición para que los aviones saudíes continúen bombardeando Yemen (lo que incluye zonas civiles o un hospital de Médicos sin Fronteras).»


Representante de Musulmanes por la Paz sobre los sucesos de París

MUSULMANES POR LA PAZRaúl González, portavoz de la organización española Musulmanes por la Paz, ha publicado la siguiente declaración, que encontramos muy equilibrada:

«Los musulmanes queremos hacer llegar nuestras condolencias y nuestra solidaridad al pueblo francés en estos momentos de dolor por los muertos y heridos provocados por el terrorismo internacional. Queremos así mismo expresar nuestro más profundo rechazo a los asesinos desalmados que pretenden esconder sus fechorías tras la bandera del islam. Los atentados criminales de este viernes en París, que han acabado con la vida de al menos 120 personas y han dejado decenas de heridos, se suman a los realizados por esas mismas bandas de asesinos en Beirut el día anterior y que dejaron 40 muertos y más de 230 heridos y a los más de cien mil muertos que en los dos últimos años han causado en la propia comunidad musulmana. El terrorismo no tiene patria, ni tiene Dios, ni valores humanos. No existen terroristas moderados. Por ello queremos aprovechar estos terribles momentos de duelo para pedir al gobierno francés y a todos los gobiernos del mundo que dejen de dar apoyo y cobertura a los grupos terroristas, enemigos de Dios y de la humanidad».