‘Snowden’: contundente advertencia, pero con final demasiado optimista

450_1000Reseña de la película Snowden de Oliver Stone,
por Simón Itunberri.


Voten lo que quieran; el gobierno secreto de EEUU no va a cambiar

capitolEl analista Jordan Michael Smith escribió en 2014 un artículo con motivo de la publicación del libro National Security and Double Government de Michael Glennon, profesor de la Universidad de Tufts.

«Seis años después de su administración, la versión Obama de la Seguridad Nacional parece casi indistinguible de la que heredó. La bahía de Guantánamo permanece abierta. La NSA, en todo caso, se ha vuelto más agresiva en la vigilancia de los estadounidenses. Los ataques con aviones no tripulados (drones) han aumentado exponencialmente. […] Está gastando hasta un billón de dólares en modernizar y revitalizar las armas nucleares de Estados Unidos.

»Glennon […] usa el término “doble gobierno”: hay uno que elegimos, y luego está el que está detrás de él, dirigiendo enormes franjas de política casi sin control.»

En una entrevista disponible también en el enlace anterior Glennon afirma:

«Los miembros del Congreso son generalistas y necesitan delegar en expertos aquellos asuntos que se les escapan, por ejemplo, la cuestión de la seguridad nacional […]. Por su parte, los tribunales también delegan en expertos todo lo concerniente a la seguridad nacional. Y así estamos.

»La presidencia […] no es una institución encabezada por un presidente que da órdenes […]. El pueblo estadounidense está engañado, vive en la ignorancia […]. El gobierno secreto no cambia: la política en general en el ámbito de la seguridad nacional es hecha por las instituciones ocultas»

 


La historia silenciada de Estados Unidos

9788490602997La historia silenciada de Estados Unidos, del director de cine Oliver Stone y el historiador Peter Kuznick, es un documentado e imprescindible contrapunto a la propaganda imperialista.


La izquierda española perdona sus crímenes a Obama

captura‘Fort Apache’ es la tertulia que dirige Pablo Iglesias en HispanTV. El programa del 1 de octubre de 2016 estuvo dedicado a hacer un balance de los ocho años de presidencia de Obama.

En él, la mayoría de los participantes se dejan llevar por la gestualidad, las declaraciones, las apariencias… de Obama. ¿Pero qué ocurre con sus frutos? Con una mirada tan superficial, no es raro que ninguno, incluido el presentador, sea capaz de ver la esencial continuidad Bush-Obama. Parece que los ocho años del sangriento Barack no les han bastado para entender el smart power obámico ni para ver sus hazañas imperiales. Cuando se aludía a sus dejaciones y promesas incumplidas, se justificaba dando a entender que no podía hacer más; y cuando, tímidamente, se apuntaban sus fechorías, se insistía una y otra vez que no podían compararse con el precedente bushiano. Tampoco se comentó el fuerte retroceso durante estos años de los países progresistas y/o antiimperialistas en América Latina, al que no ha sido ajena la influencia del presidente de Estados Unidos.

Llaman a Obama (o a su gestión) “ingenuo”, “vacío”, “decepcionante”, “intelectual”, “buenista”, “hipocrático”, “introvertido”, “moderado”… pero a pesar de que mencionan repetidamente los drones, nadie le aplica el término que mejor se aplica a su presidencia: asesino. El campo de torturas de Guantánamo solo se cita una vez, lo mismo que Libia y Siria (y como agua pasada…). Del apoyo de Obama al golpe de estado contra Zelaya en Honduras, o contra Lugo en Paraguay, ni se habla…

La izquierda española pone el grito en el cielo, con toda lógica, frente a los gobiernos del PP, pero esa misma lógica se desvanece cuando se trata de criminales mucho mayores aún, como es el caso de Barack Obama y Hillary Clinton. Tras programas como este, o los dedicados a Trump y la propia Clinton, parece evidente que el entorno de Podemos está instalado en una visión ciega y complaciente de facto con los avances del Imperio. @FriedenFurAlle / LEx


¿Ataque de Estados Unidos a Siria “por error”? ¡Por favor!

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Imagen: atv.pe

Según informa El País (18.9.16), el 17 de septiembre Estados Unidos lanzó un ataque aéreo en Siria, provocando la muerte de más de sesenta militares sirios. El Comando Central del Ejército estadounidense declara en un comunicado: “Las fuerzas de la coalición creyeron que estaban atacando una posición de lucha del ISIS que habían estado siguiendo durante un tiempo significativo antes del ataque. El ataque aéreo de la coalición fue parado inmediatamente cuando funcionarios de la coalición fueron informados por funcionarios rusos de que era posible que el personal y los vehículos golpeados fueran parte del Ejército sirio”.

Los gobiernos sirio y ruso no creen que este ataque se deba a un error. Y, a la luz de los acontecimientos y de la evolución de este conflicto, realmente no hay quien se lo crea. No olvidemos que el ejército más moderno y avanzado del mundo suele cometer este tipo de “errores”, que casualmente siempre benefician al Estado Islámico y demás grupos terroristas que atacan a Siria. Por ejemplo, en octubre de 2014 Estados Unidos lanzó en paracaídas armas supuestamente destinadas a los kurdos, pero que, mira por dónde, fueron a caer “por error” en manos del “Estado Islámico”.

Frente al modelo descaradamente imperialista de Bush, desde el principio Obama ha jugado a desplegar su smart power en Siria, logrando así desactivar protestas y reacciones contrarias como las suscitadas por la invasión abierta de Irak. Pero Obama sigue un plan de desestabilización de Siria y de todo Oriente Próximo trazado explícitamente ya desde 2003, con resultados tan imperialistas como los del presidente anterior (ver Verdades y mentiras sobre Siria (II): La guerra de Bush y Obama). Dentro de ese plan está el apoyo al “yihadismo”, en concreto al Daesh (ver Algunas claves sobre el Estado Islámico (III): Los planes del Imperio). @SItunberri / LEx


La clave incuestionable del montaje del 11-S es el hundimiento del tercer rascacielos

maxresdefaultA las 8:46 del 11 de septiembre de 2001 un avión se estrelló contra la Torre Norte del World Trade Center (WTC) de Nueva York; a las 9:02 un segundo avión se estampó contra la Torre Sur. A las 9:59 se derrumba la Torre Sur y a las 10:28 la Torre Norte. Todos conocen estos datos.

Lo que muchos ignoran es que a las 17:25 el edificio WTC7, de 47 pisos, que no había recibido ningún impacto, cae debido a lo que todos los expertos afirman que fue una demolición controlada. Preparar una demolición de este tipo lleva días o semanas. Por tanto, mucho antes de los atentados alguien se encargó de preparar el WTC7 para su demolición. Hay muchas evidencias que apuntan a que las Torres Gemelas también fueron demolidas, a pesar de lo cual la versión oficial atribuye la caída al impacto de los aviones. Como nadie puede explicar por qué cayó el tercer rascacielos, el informe oficial y los grandes medios simplemente ocultan el decisivo dato de su demolición y hundimiento.

Hay mil evidencias más de que el 11-S no fue una sorpresa para los altos cargos del poder en Estados Unidos: ver nuestro Dossier 11-S / Al Qaeda / Bin Laden. @SItunberri / LEx


¿Qué objetivos tienen los atentados dirigidos por el FBI?

FBI-fake-terrorism-plots-900x350Michael German es un antiguo agente encubierto del FBI que ahora se dedica a la investigación sobre seguridad nacional en la Universidad de Nueva York. Tiene un amplio currículum como infiltrado en grupos de extrema derecha y como autor de numerosas publicaciones sobre asuntos jurídicos. Según Business Insider (9.6.16), German afirma que el FBI capta habitualmente a personas psicóticas que nunca cometerían crímenes, y les lava el cerebro para cometer actos terroristas, a fin de “atraparlos” y “castigarlos”. «Fabrican casos de terrorismo», dice. También confirma que la agencia policial proporciona armas a individuos fanatizados (como expusimos en ¿Se sostiene la versión oficial sobre el atentado de Orlando?).

¿Y por qué el gobierno habría de promover este tipo de atentados? A juicio de la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles, desde el 11-S «se ha establecido un cerco en torno a los individuos, que en muchos casos vulnera derechos esenciales contemplados en la Carta Magna». «En ese contexto, la todopoderosa Oficina Federal de Investigaciones (FBI)» decidió «otorgar importantes poderes a su plantilla de 14.000 agentes, dándoles libertad de acción para investigar bases de datos, mirar en la basura de los hogares o usar equipos de vigilancia para escudriñar en la vida de las personas que han llamado su atención», tal y como desveló un funcionario a The New York Times (Diario Vasco, 20.6.11). A raíz de estas decisiones, se permite a los agentes «investigar a personas y organizaciones “proactivas” aunque no haya pruebas sólidas para sospechar de una actividad criminal o terrorista».

Así es como en los Estados Unidos de Bush y de Obama se ha venido construyendo un sistema dictatorial absolutamente contrario a la Constitución; si ninguna instancia lo ha parado hasta ahora, ¿podemos creer que alguien frenará este proceso totalitario? @SItunberri / LEx


Obama, el presidente de la guerra

201605-AC-legadoObama_ATras casi ocho años en la Casa Blanca, Obama conserva ante muchos la imagen de un presidente progresista que ha hecho lo que ha podido para minimizar las guerras sembradas por George W. Bush. Tal es la fuerza del smart power.

En este breve artículo, Gene Healy, vicepresidente del “neoliberal” y nada contestatario Cato Institute, documenta cómo Obama no sólo ha desplegado numerosas guerras y ataques con drones, sino que, a base de expandir las atribuciones presidenciales, también ha otorgado más poderes a los presidentes futuros, en especial para desarrollar guerras sin fin y sin control. Su legado militarista e imperial es apabullante:

El legado del presidente Obama es la guerra sin fin


El mundo bendice a los nuevos Bush

ramon-perez-mauraRamón Pérez Maura (ABC, 18.11.15) considera que el problema del terrorismo “yihadista” está en el islam y que generalizar sobre el asunto no es islamofobia. Por ello, según él, hay que actuar de forma similar a cuando en 1939 «se declaró la guerra a Alemania y a muchos alemanes inocentes»; es decir, que no podemos andarnos con contemplaciones con los musulmanes inocentes a la hora de combatir el terrorismo que toma como excusa el islam.

Así justifica este autor su discurso belicista: «Durante la década de 2000 el presidente Bush se enfrentó antes que nadie a ese islamismo. Declaró la guerra al terrorismo y le tildaron de loco. El sábado pasado Manuel Valls declaró que “estamos en guerra” con el mismo enemigo. No he oído a nadie descalificarle ni hacer una crítica de fondo a sus palabras». Esta realidad, que para él es digna de celebración, debería hacernos temblar: los argumentos extremistas de Bush, que fueron contestados hace catorce años por al menos un sector importante de la sociedad, son hoy el discurso dominante: “Sí a la guerra, sí al recorte de libertades, sí a la OTAN y a la CIA y a sus operaciones de recomposición de Oriente Próximo”. Eso es lo que nos espera, y no parece que haya muchos dispuestos a pararlo… LEx


La realidad sobre Guantánamo

54ba7a1e72139e663c8b45a3Desde que George W. Bush internó a cientos de personas en el campo de concentración de Guantánamo durante la guerra de Afganistán, este complejo se convirtió en un campo de torturas para los que están dentro, y en un experimento con los que estamos fuera (ver Guantánamo, las huellas de la tortura). Obama no sólo ha incumplido su promesa de cerrarlo, sino que además tomó medidas como restablecer las comisiones militares en el centro.

Se habla de “limbo legal”, cuando en realidad es un infierno ilegal (incluso inconstitucional), pues el tiempo ha venido demostrando que los presos allí retenidos no tienen cargos formales (por eso no los juzgan), aunque debido a su origen la gente asume que son terroristas y acepta que se les confine. Ya en 2006 Michael Winterbottom en su película Camino a Guantánamo expuso casos de presos inocentes cuyas vidas fueron destrozadas en ese campo. Ahora sale el libro de un hombre que lleva recluido allí trece años, incluyendo detalles sobre las torturas que se le han aplicado.

No vale con cerrar Guantánamo (si alguna vez se lograra…); la mínima justicia exigiría procesar a quienes lo abrieron y a quienes lo han mantenido abierto. LEx