Los papas y la pena de muerte

papa-congreso_560x280En su discurso ante el Congreso de Estados Unidos, Bergoglio se ha pronunciado a favor de «solicitar la abolición mundial de la pena de muerte» (24.9.15). Es muy positivo que personas influyentes se pronuncien tan claramente al respecto. Tristemente, muchas iglesias cristianas o guardan silencio respecto al tema, o incluso se muestran favorables a este crimen.

Es bien conocida la defensa y aplicación sistemática de la pena de muerte por parte de la Iglesia Católica Romana a lo largo de los siglos. Pero en los últimos años distintas instancias de la jerarquía católica han promovido la abolición de este castigo. Ahora bien, los dos predecesores de Francisco no fueron tan claros como él: Juan Pablo II se pronunció varias veces en contra, pero siempre dejando alguna abierta la posibilidad, muy excepcional, de su aplicación (ver, p. ej., Evangelium Vitae, nº 56). Ratzinger, siendo cardenal, durante la campaña electoral estadounidense de 2004 emitió un texto en el que negaba la comunión a los partidarios del aborto (i. e., el candidato demócrata Kerry) y en cambio señalaba (y es imposible no pensar en el entonces presidente G. W. Bush) que «aunque la Iglesia exhorta a las autoridades civiles a buscar la paz, y no la guerra, y a ejercer discreción y misericordia al castigar a criminales, aún sería lícito tomar las armas para repeler a un agresor o recurrir a la pena capital».

El texto dogmático oficial de esta institución, el Catecismo de la Iglesia Católica, en el nº 2267, si bien considera que hoy es muy raro que pueda ser necesaria esta pena, establece que «la enseñanza tradicional de la Iglesia no excluye, supuesta la plena comprobación de la identidad y de la responsabilidad del culpable, el recurso a la pena de muerte, si esta fuera el único camino posible para defender eficazmente del agresor injusto las vidas humanas». Lo mismo dice el más reciente Compendio de Doctrina Social de la Iglesia, nº 405. Como se puede ver, no sólo se contempla la posibilidad de aplicarla, sino que el argumento para restringirla no es un principio moral absoluto, sino un principio pragmático e histórico.

Por todo ello, la prueba de que esta iglesia realmente está en contra de la pena de muerte en todos los casos, la tendremos cuando la supriman de su Catecismo, condenándola definitiva e irrevocablemente (también en su propio pasado) por cuestión de principios. LEx


El nuevo y llamativo tribunal vaticano contra los abusos

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Imagen: Periodista Digital

El papa Francisco ha creado un nuevo tribunal en el estado Vaticano para juzgar a los obispos que encubran abusos sexuales. Un editorial de El País (12.6.15) lo considera «un paso decisivo en la lucha contra los abusos sexuales contra menores en la Iglesia católica». Pero no es tan decisivo, pues hay que recordar que el Vaticano es una monarquía absoluta en la que no existe separación de poderes, y por tanto no tiene las debidas garantías ni independencia judiciales. Como bien dice el editorial, «más allá de las medidas de fuero interno que pueda adoptar la Iglesia, conviene recordar que en los códigos penales de los países democráticos el encubrimiento constituye un delito punible. Los encubridores deben responder ante las leyes civiles, independientemente de las sanciones a las que sean sometidos por las organizaciones a las que pertenezcan». Esa sería la prueba real de que en el Vaticano se da un cambio definitivo de rumbo: llevar a esos obispos a los tribunales civiles de los países donde se produjeron los hechos.

Sigue el editorial: «Lo que el Papa ha ordenado crear es precisamente una vía —triple y con final en la Congregación para la Doctrina de la Fe, el antiguo Santo Oficio— que garantice que las víctimas puedan ser escuchadas y que la investigación afecte tanto a los autores de los abusos como a los obispos que los encubran». ¡Se da por hecho que el antiguamente llamado Tribunal de la Inquisición es un instrumento garantista! Y, por supuesto, se olvida que los máximos encubridores no han sido los obispos, sino los papas, de los cuales Benedicto XVI vive inmune e impune entre los muros vaticanos. LEx


Todos aplauden al papa

5474806a853caHasta el partido Podemos aplaudió al papa en el Parlamento Europeo. Pero pocos han reparado en todo lo que en aquella ocasión dijo Francisco, y en las implicaciones de su presencia y sus palabras allí. Lo analizamos en nuestro artículo Francisco (XI): Todos le aplauden.

 


Pederastia y papado: no olvidemos la impunidad

papa-030713Como señala Concha Caballero (El País, 22.11.14), algunos pasos recientes del papa Francisco suponen un giro importante con respecto a la política del Vaticano en la cuestión de los abusos sexuales realizados por clérigos. Si se sigue el mismo proceder con los miles de casos similares que hay en el mundo (y esto, por cierto, afecta también a muchas otras organizaciones, religiosas o no), será positivo.

Ahora bien, ¿es suficiente? ¿Hay coherencia? Porque no hay que olvidar que una de las razones por las que existe la plaga de la pederastia es el encubrimiento que los jerarcas han practicado durante décadas. Y son precisamente los dos predecesores de Francisco quienes en su momento más colaboraron en tapar los abusos. A uno de ellos, Juan Pablo II, encubridor de Maciel, lo “canonizó” Francisco recientemente (un acto de por sí anticristiano, como explicamos aquí); y el otro, Benedicto XVI, que en su día promovió silenciar estos hechos, vive su tranquilo retiro en el Vaticano, después de que en su día Obama, el otro emperador del mundo, le protegiera con inmunidad legal para que no tuviera que declarar en un tribunal (ver Los papas y la pederastia). LEx


Herejías del catolicismo actual

201408_RL_herejiasiOfrecemos la reseña del libro Herejías del catolicismo actual, de José Ignacio González Faus, publicado por Trotta en 2013. A pesar del título, se trata de una crítica moderada a la institución católica romana desde posiciones ligeramente reformistas. LEx


Los papas y la pederastia

201402_AC_papas_02¿Cuáles son las raíces y las implicaciones de la plaga de pederastia en el seno de la Iglesia Católica Romana? A esas cuestiones y a otras respondemos en Los papas y la pederastia. LEx


Gabriel Albiac y los ateos católicos

201308_AC_albiacTal como exponemos en este artículo, la evolución ideológica de Gabriel Albiac representa muy bien la de los no creyentes que han experimentado en los últimos años una creciente fascinación por el papado.  LEx