No abusarás: el mandamiento negado en la iglesia de Francisco

Hace tiempo que se vienen publicando informaciones sobre la protección de encubridores de pederastas por parte del papa Francisco. A ellas se añade ahora este documental sobre el asunto:

En 35 minutos se ofrecen los testimonios de varias víctimas de abusos por parte de eclesiásticos católicos, víctimas que explican cómo Francisco viene ignorando por completo los escritos que le han presentado en los últimos años solicitándole que acabe con la impunidad de los abusadores. En el documental también hablan curas acusados de abusos, así como un ex sacerdote católico.

Se explica además cómo funciona la trama de ocultamiento e impunidad diseñada desde el Vaticano por parte de los papas Pablo VI, Juan Pablo II, Benedicto XVI y Francisco. @SItunberri / LEx


Papado e islam

or160624100655_001166-800x533Un periodista, haciendo referencia al asesinato del sacerdote Jacques Hamel por terroristas mientras celebraba misa en Francia, preguntó a Bergoglio: «¿Por qué cuando usted habla de estos eventos violentos habla siempre de terroristas pero nunca de islam, nunca utiliza la palabra islam?», a lo que el papa respondió que no le gusta hablar de violencia islámica, «porque todos los días cuando leo los diarios, veo violencia, aquí en Italia, alguien que mata a la novia, otro que mata a la suegra. Y estos son católicos bautizados, son católicos violentos». Y añadió que si habla «de violencia islámica, debo hablar de violencia católica y no, los islámicos no todos son violentos, no todos los católicos son violentos» y que «no es justo identificar al islam con la violencia» (Zenit, 1.8.16).

La comparación que establece Bergoglio no es acertada, porque cuando un católico mata a su novia o su suegra nunca lo hace invocando su fe; pero sí es positivo su intento de no estigmatizar a los musulmanes en una época en que crece la islamofobia. Aunque muchos consideran que Francisco está revolucionando su iglesia, un análisis de sus líneas de pensamiento y acción indican lo contrario (ver nuestra serie de artículos sobre el tema). Pero hay que reconocer que en el tema del islam el enfoque de Francisco difiere del de su predecesor (quien pronunció aquellas famosas y explosivas declaraciones sobre Mahoma y la violencia en Ratisbona), y sin duda muchos musulmanes lo agradecerán.

Ahora bien, tratándose del papado, no hay que descartar que este giro pueda ser también un instrumento para seducir a los musulmanes, al estilo de los guiños que Bergoglio viene haciendo a los sectores progresistas, con gran éxito. El papado suele actuar mediante la técnica del palo y la zanahoria (y de hecho cuenta con “palos” como el cardenal Burke). No se olvide que el propio Ratzinger, paradójicamente, al final logró con sus declaraciones un efecto de atracción de los líderes musulmanes. @SItunberri / LEx


El papa Francisco, protector de los encubridores de pederastia

fcoMartínez, Law, Daneels, Pell, Barbarin, Karadima… Numerosos jerarcas encubridores de pederastas están siendo protegidos por el papa Bergoglio.

Francisco (XXI): Protector de los encubridores de pederastia


Pederastia, una realidad aún vigente en la Iglesia Católica Romana

201604_AC_francisco20_1Pese a algunos avances, el Vaticano y Bergoglio no están afrontando la pederastia de forma adecuada:

Francisco (XX): Pederastia, una realidad aún vigente


Los legionarios del papa Francisco

201603_AC_Francisco19_2Frente a lo que muchos esperaban, Bergoglio no ha disuelto los Legionarios de Cristo, la organización fundada por el pederasta Marcial Maciel, sino que, tras una leve renovación, la mantiene como sólido soporte del papado, como explicamos en este artículo:

Francisco (XIX): Los legionarios del papa


‘Spotlight’: contra la impunidad, cueste lo que cueste

spotlightMagnífica película de Thomas McCarhy sobre el equipo de periodistas que destapó la red de encubrimiento de abusos a menores por parte de clérigos católicos.

Leer la reseña de Simón Itunberri


Los papas y la pena de muerte

papa-congreso_560x280En su discurso ante el Congreso de Estados Unidos, Bergoglio se ha pronunciado a favor de «solicitar la abolición mundial de la pena de muerte» (24.9.15). Es muy positivo que personas influyentes se pronuncien tan claramente al respecto. Tristemente, muchas iglesias cristianas o guardan silencio respecto al tema, o incluso se muestran favorables a este crimen.

Es bien conocida la defensa y aplicación sistemática de la pena de muerte por parte de la Iglesia Católica Romana a lo largo de los siglos. Pero en los últimos años distintas instancias de la jerarquía católica han promovido la abolición de este castigo. Ahora bien, los dos predecesores de Francisco no fueron tan claros como él: Juan Pablo II se pronunció varias veces en contra, pero siempre dejando alguna abierta la posibilidad, muy excepcional, de su aplicación (ver, p. ej., Evangelium Vitae, nº 56). Ratzinger, siendo cardenal, durante la campaña electoral estadounidense de 2004 emitió un texto en el que negaba la comunión a los partidarios del aborto (i. e., el candidato demócrata Kerry) y en cambio señalaba (y es imposible no pensar en el entonces presidente G. W. Bush) que «aunque la Iglesia exhorta a las autoridades civiles a buscar la paz, y no la guerra, y a ejercer discreción y misericordia al castigar a criminales, aún sería lícito tomar las armas para repeler a un agresor o recurrir a la pena capital».

El texto dogmático oficial de esta institución, el Catecismo de la Iglesia Católica, en el nº 2267, si bien considera que hoy es muy raro que pueda ser necesaria esta pena, establece que «la enseñanza tradicional de la Iglesia no excluye, supuesta la plena comprobación de la identidad y de la responsabilidad del culpable, el recurso a la pena de muerte, si esta fuera el único camino posible para defender eficazmente del agresor injusto las vidas humanas». Lo mismo dice el más reciente Compendio de Doctrina Social de la Iglesia, nº 405. Como se puede ver, no sólo se contempla la posibilidad de aplicarla, sino que el argumento para restringirla no es un principio moral absoluto, sino un principio pragmático e histórico.

Por todo ello, la prueba de que esta iglesia realmente está en contra de la pena de muerte en todos los casos, la tendremos cuando la supriman de su Catecismo, condenándola definitiva e irrevocablemente (también en su propio pasado) por cuestión de principios. LEx